Un condensador es un componente electrónico, el cual puede describirse como dos placas de material conductor, separadas por un aislamiento, comúnmente llamado dieléctrico, es posible que los materiales dieléctricos –como el aire o el papel- retengan una carga debido a que los electrones libres no pueden fluir a lo largo de un aislador, sin embargo esta carga debe ser aplicada por alguna fuente.

Digamos que sirve para almacenar una carga por un tiempo determinado, esto depende de su valor. < El que cumple esta función es el capacitor electrolítico, este tipo de capacitor es el único que tiene polaridad. 

La unidad de medida de la capacidad es el faradio y como dicha unidad es muy grande se utilizan submúltiplos de la misma: 

  • Microfaradio (uF) 
  • Nanofaradio (nF) 
  • Picofaradio (pF) 

Existen tres categorías diferentes de capacitores: 

  • De capacidad fija, con láminas metálicas paralelas
  • Semifijos o de capacidad ajustable
  • De capacidad variables (prácticamente en desuso, pues han sido sustituido por diodos varicap o varistor)


Además, de acuerdo con el tipo de corriente que emplean para su funcionamiento, los capacitores fijos pueden ser “polarizados” o “no polarizados”. Los no polarizados se emplean en circuitos de corriente alterna (C.A.), mientras los polarizados como son, por ejemplo, los capacitores “electrolíticos”, se emplean en circuitos energizados con corriente directa (C.D.). Estos últimos se diferencian de los anteriores en que el extremo de conexión negativo se identifica con uno o varios signos menos (–) impresos a un costado del cuerpo. Resulta estrictamente necesario respetar esa polaridad cuando se conectan los capacitores electrolíticos en un circuito eléctrico de corriente directa (C.D.), porque de lo contrario se hinchan quedando inutilizados o, incluso, pueden llegar a explotar. 

Los capacitores no polarizados como los cerámicos, o de poliester también tienen códigos, y son los siguientes: